José Colaj no ha seguido la línea primitivista ni colorida de los trajes típicos de su tierra, San Juan Comalapa, Chimaltenango. Y no tendría por qué seguirla, pues ningún artista que se precie de serlo podría vivir subyugado a un estilo, tema o tradición, para satisfacer el gusto de los posibles consumidores. Colaj es paisajista, sí, pero paisajista del interior del ser humano. No pinta campiñas comalapenses ni trajes típicos, sino el estado anímico de sus personajes. Logra tal descripción sin recurrir a expresiones de dolor en los rostros; lo hace con cuerpos que suelen dar la espalda al espectador, que, las más de las veces, caminan encorvados hacia un horizonte incierto.Enfatizamos la ausencia de trajes típicos en Colaj para resaltar su excepcional habilidad para desteñir aquello que tanto gusta a los turistas. En efecto, la gama folclórica, los bordados, cortes y güipiles de los coloridos trajes indígenas
miércoles, 29 de abril de 2009
Cultura
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ES INCREIBLE VER CUANTA GENTE TALENTOSA TIENE NUESTRO PAIS Y NO PODER IMPULSARLOS NI DARLES EL APOYO NECESARIO PARA Q SALGAN ADELANTE Y MUESTREN NUESTRA CULTURA.
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