Amado por su mano privilegiada para cambiar los ritmos e inventar jugadas como muy pocos, por lo que se supo ganar el apodo de Mago, y odiado por otros por algunas actitudes irreverentes y peleas con varios tenistas en el circuito de la ATP, este argentino dejó una huella imposible de olvidar. Es que, con su propuesta dúctil y atrevida, consiguió hazañas que provocaron aplausos y ovaciones al por mayor.
Es uno de los mejores, y siempre lo serà.
ResponderEliminarGustavo Velasquez
Lo elimino uno de los buenos, no me quejo por la derrota.
ResponderEliminarJaime Lopèz